Declaración de artista

La creatividad es una práctica espiritual y para mí una necesidad. El crear me hace estar más cerca de mi consciencia, pues el arte es un acto del alma no del intelecto. Disfruto con ello. Es un juego y este me lleva a crear continuamente. El detonante de mi creación es ese punto en el que convergen juego y trabajo.

No produzco "arte" sobre un tema u otro. Siempre tengo un cuaderno conmigo, y estoy constantemente dibujando y anotando ideas. Estas pueden quedar dormidas en el cuaderno para siempre o pueden cobrar vida y desarrollarse en una pieza de trabajo. Mis obras pueden empezar con una idea que me interese, con un objeto encontrado, leyendo un libro o en una charla en un café.

Los materiales me fascinan y como estos, se puede transformar en esculturas. Trabajo con madera, metal, alambre, cuero, papel, yeso, arcilla, etc., pero no tengo fidelidad con ninguno de ellos. Me gusta colaborar con los materiales, tornar en visible lo que pueden dar. Cada idea tiene su medida, su material y su forma. Lo que importa es el mensaje. Estoy siempre en una fase de experimentación en mi obra, pues es un camino de aprendizaje y aprendes cuando vas de lo conocido a lo desconocido.